Los
Premios Nobel
Cuando el inventor y empresario
sueco Alfred Nobel murió en 1896, dejó
dicho en su testamento que su fortuna debía
utilizarse para otorgar premios a las personas cuyas
investigaciones representen mejoras para el bienestar
de la humanidad. Éstas son las cinco áreas
que Nobel especificó para los premios: física,
medicina o fisiología, química, literatura
y la paz. En 1968 el Banco de Suecia decidió
incluir un área más en memoria de Alfred
Nobel: la economía. Los ganadores se dan a
conocer anualmente desde 1901 a principios del mes
de octubre y los premios se entregan el 10 de diciembre,
fecha del aniversario luctuoso de su fundador. |
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PREMIO
NOBEL DE QUÍMICA 2004
La
Real Academia Sueca de la Ciencia dio a conocer el 6 de octubre
que los ganadores del premio Nobel de química de este año
son Aaron Ciechanover, Avram Hershko del Instituto de Tecnología
de Israel e Irwin Rose de la Universidad de California por descubrir
el papel de la ubiquitina en la degradación de las proteínas.
En
las últimas décadas se han hecho muchas investigaciones
para averiguar cómo la célula produce las diferentes
proteínas, pero poco se había investigado sobre
cómo esas mismas proteínas se destruyen. A principios
de la década de 1980 estos tres científicos descubrieron
que uno de los ciclos más importantes de las células
es regular la degradación de las proteínas.
Ciechanover,
Hershko y Rose fueron los primeros en identificar una molécula
llamada ubiquitina que se adhiere como si fuera una etiqueta a
las proteínas que deben ser destruidas. Las proteínas
marcadas viajan a una zona de la célula llamada proteasoma,
dentro de la que hay enzimas que las destruyen y escupen los aminoácidos
con los que se construyen proteínas nuevas. Poco antes
de que la proteína marcada entre en la proteasoma, la ubiquitina
que la viene escoltando se desconecta para seguir marcando otras
proteínas.
La
degradación por medio de la ubiquitina sirve como
control de calidad porque es una manera de marcar a las
proteínas que necesitan ser destruidas, ya sea
porque han llegado al término de su vida útil,
están dañadas o hay muchas de ellas. Algunos
ejemplos de la degradación por medio de la ubiquitina
son la división celular y la reparación
del ADN.
Cuando la degradación se hace incorrectamente nos
enfermamos. El cáncer, la fibrosis cística
y otras enfermedades como el Parkinson o el Alzheimer
son algunos ejemplos. Saber cómo funciona la degradación
de las proteínas es una enorme oportunidad para
desarrollar medicamentos contra éstos y otros padecimientos.
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