[ ¿Qué es "muégano"?]


Todo lo que usted siempre quiso saber sobre el Muégano pero temía preguntar

Ante la ola de preguntas que hemos recibido de nuestros numerosos lectores en otros países, hemos decidido incluir en este número la siguiente aclaración respecto a la naturaleza de los muéganos y al título de nuestro boletín.

"Muégano: Dulce típico mexicano de harina de trigo cubierto de caramelo. Pequeñas almohaditas de harina de trigo fritas en aceite vegetal cubiertas de caramelo de azúcar y piloncillo. El ligero sabor a canela y su crujiente consistencia invitan a la memoria a viajar a tiempos de antaño, paseando en la placita del pueblo los domingos por la tarde."

El nombre de El muégano divulgador es una referencia a la llamada "familia muégano" (referencia coloquial común en México). Una familia muégano es aquella cuyos miembros (abuelos, padres, hermanos, hijos, nietos, tíos y primos) permanecen constante y estrechamente unidos, a veces incluso más allá de lo que resulta sano.

El objetivo básico de El muégano divulgador es, sencillamente, crear comunidad entre los divulgadores. De ahí su nombre. (Aunque hay quien asegura que el nombre se debe a que es muy mexicano y muy dulce, o a que "dan ganas de morderlo y hace mucho ruido".)

A continuación presentamos una carta que envió una nuestras colaboradoras.

A los editores de El Muégano Divulgador:

Muy señores míos:

Me permito distraer su atención para comentarles algo relacionado con el nombre del boletín que tan atinadamente elaboran.

Resulta que, modestia aparte, me escribo a menudo con el doctor Manuel Calvo, que como ustedes bien saben, es el decano de los divulgadores de España. Don Manuel recibió la versión electrónica del boletín y me hizo llegar una incisiva duda: ¿qué es un muégano?

Le contesté con una vívida y pormenorizada descripción del dulce, no sin advertirle sobre sus cualidades tumba-dientes. Aun así, me pareció un ejercicio tan difícil como describirle a alguien que no la ha probado el gusto de la guanábana, por ejemplo.

En fin, que me di a la tarea de buscar un muégano y lo encontré en el alto del cruce de las avenidas Acoxpa y Miramontes, en nuestra ciudad de México. Una bolsa de cinco muéganos perfectos, frescos, y de precio razonable.

En una caja de fólders puse los ocho muéganos (boletines) con los cinco muéganos (dulces) y envolví el paquete como marcan las normas del correo mexicano, con papel manila amarillo y pegamento.

Al llegar a la oficina de correos, fui amablemente interrogada por el empleado despachador de estampillas: ¿qué hay en este paquete? Documentos, respondí. Pero, nada tonto, el empleado meneó el paquete en todas direcciones y expresó su duda. No me quedó más que confesar que llevaba muéganos de dos tipos. Ante las francas carcajadas del personal de la oficina (pues mi relato no podía pasar desapercibido) hice un breve recuento de la historia del boletín, sus objetivos, la trayectoria del doctor Calvo, y mi inocente envío. Fui a tal grado elocuente que el empleado principal me dijo: está bien, pasa por esta ocasión.

Muy contenta, compré las estampillas y registré el paquete. Ya para salir de la oficina de correos, el simpático empleado me preguntó: oiga, ¿y por qué le pusieron así al boletín?

Lamento decir que no supe contestar. Es por ello que me atrevo a solicitarles su contribución para zanjar una duda tan válida.

Agradezco de antemano su atención.

Ana María Sánchez Mora


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El Muégano Divulgador, boletín mensual para divulgadores. Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM. 3er. piso de Universum, zona cultural, Ciudad Universitaria, Coyoacán, México DF. Tel. 56-22-72-92 y 93. muegano@universum.unam.mx
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