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Junio-julio 2002
[ Blanca Mendoza ]

Chismes espaciales:
Pequeño homenaje a Miguel Ángel Herrera

Blanca Mendoza

En abril de 1998 surgió el primer número del boletín Chismes espaciales; en estos días sale el número 16 y será el primero sin Miguel Ángel.

Hace más de cuatro años, en una de esas pláticas donde uno planea cómo cambiar al mundo, entre otras muchas cosas Miguel Ángel y yo nos preguntamos: ¿cómo hacer que haya muchachos interesados en las ciencias espaciales y planetarias? Cuando llegan a la licenciatura, los jóvenes ya han decidido lo que quieren o creen que quieren estudiar, y en muchas ocasiones en el camino se dan cuenta de que había otras cosas, pero nadie se los informó, y a veces ya es demasiado tarde para girar el rumbo.

Como cambiar el mundo se veía algo complicado, tuvimos que moderar considerablemente nuestras aspiraciones, y surgió el proyecto de un boletín donde hubiera cosas relacionadas con el tema de marras, pero explícitamente dedicado a jóvenes que cursaran la educación media superior. Sentimos que era allí donde se podrían empezar a formar vocaciones y que un boletín pequeño, manejable y con lenguaje coloquial serviría a este propósito.

Así fue como nació Chismes espaciales. El nombre no les gustó a algunos, pues suena muy poco académico; en pocas palabras, no era serio. Incluso hubo alguien que nos dijo que, ateniéndonos a la definición de chisme, según la edición 2001 del Diccionario de la Lengua Española, pareciera que el boletín tratara de "noticias verdaderas o falsas, o comentarios con que generalmente se pretende indisponer a una persona con otra o se murmura de alguna". Por supuesto que nuestra intención no era murmurar de Marte, indisponer al satélite joviano Europa con nuestra luna, o hablarles mal del sol o los rayos cósmicos a nuestros potenciales lectores. Tampoco propagamos noticias falsas; todas, por el momento al menos, son aceptadas como verdaderas. Digamos más bien que el nombre resonó con la aproximación poco solemne que ambos teníamos ante la ciencia. Simplemente nos gustó, y así se quedó.

En estos más de cuatro años Miguel Ángel y yo, junto con un grupo de entusiastas colaboradores que trabajan en periodismo científico y con el apoyo de la dgdc y del Instituto de Geofísica de la unam, hemos compartido nuestros Chismes con todos los Colegios de Ciencias y Humanidades, Preparatorias, algunas facultades, bibliotecas y posgrados de la unam, con algunas escuelas del Instituto Politécnico Nacional, con cinco universidades estatales y con universidades en Argentina, Brasil, Chile y Cuba. Pretendemos llegar a todo el país y, ¿por qué no?, a toda Latinoamérica. Seguramente este afán expansionista hubiera divertido mucho a Miguel Ángel. Pero independientemente de estos planes, pensamos que el boletín es ya una pequeña contribución al enorme esfuerzo de la divulgación científica.

Miguel Ángel concretó ideas y sueños, y lo hizo con un apasionado entusiasmo y gran perseverancia. Su trabajo será perdurable porque todos nos encargaremos de ello. Así, él y nosotros desafiaremos al poeta que nos dice que "los hombres pasan como las nubes, como las naves, como las sombras".

Blanca Mendoza es doctora en geofísica, investigadora del Instituto de Geofísica de la unam y editora del boletín Chismes espaciales.

Comentarios: blanca@tonatiuh.igeofcu.unam.mx

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