Todo
o nada
Tomás
Bilbao
2
de octubre del 2002
Miguel:
Cuando suceden estas abruptas e injustas separaciones aparece
un signo brutal de incomprensión a muchas cosas. En estas
circunstancias queda a veces una pregunta que a mí me surgió:
¿qué nos faltó de hacer juntos?, ¿qué
dejé pendiente contigo?, ¿qué dejarías
pendiente conmigo?.. y pendiente en un sentido sano, positivo
como eres tú... quizá más que pendiente sería,
¿qué se acabó entre nosotros con esta separación?
Todo y nada, porque así es la contradicción en mi
sentimiento... todo, pues tu relación como amigo
ha sido la más significativa. Jugamos muchas veces con
el término "cuate" (ya sé que dirías
algo más de esa palabra "cuate"), pero en fin,
busco otro término, distinto al de amigo, pues a lo mejor
necesito una palabra especial para nuestra amistad... contigo
"cuate" significa una relación de orden muy especial.
Lo que tú hacías con tus "cuates" tenía
una conjunción muy especial, entre una sencillez fuera
de serie y una profundidad, dada por tu inteligencia, que le daba
clase y categoría (expresiones que siempre usaste), sin
dejar de ser sencillo. Creo que lo lograbas porque eres amable
y cálido, a pesar de tu introversión (por prudente...
por decente) y de tu timidez (otra vez la prudencia... el respeto
al otro, el no imponer tus condiciones, el darle espacio al de
enfrente, a tus "cuates", a tu familia, a los de alrededor).
Lo anterior hace que en nuestra separación resienta ese
"cuate" del todo, y entonces, todo demando
para ese todo que me "debes" o quiero seguir
teniendo... Pero eso me lleva a que en mi relación contigo,
nada está pendiente, pues recibí siempre
de ti todo, y así será mi recuerdo. En los 36 años
de amistad y todas las andanzas en las que vivimos perduró
esa relación de "cuates", donde la armonía
y el apoyo siempre estuvieron por encima de muchos elementos,
y eso de muchas maneras me hace sentir bien; siempre diste todo,
tengo todo de tu amistad, nada me falta.
El cariño que siempre nos unió y nos seguirá
uniendo quizá sea el paliativo mejor para asimilar esta
separación tan injusta, tan sin sentido.
"Cuates" siempre, y ojalá revises tus gustos
en cuanto a los Diablos, los Dodgers, y el Atlante; seguiré
con los Tigres, Gigantes y el Atlas y en mi corazón serán
los "clásicos" contigo, y discutiremos en los
términos que por alguna razón encontramos para que
nuestras diferencias, no sólo en los gustos deportivos,
fueran comunicación.
"Guilladera" (como nos decíamos), sólo
te digo otra vez que en mi intelecto marcaste y dejaste el reto
de la búsqueda por hacer la vida más "rica"
cada día, y en mi corazón siempre estará
Miguel mi cuate, que hizo de la amistad un placer.
Gracias y si no nos vemos más, un abrazo y la garantía
de recuerdos guardados con cariño y para siempre... y esa
sensación de todo y nada.
Tomás
Tomás Bilbao es fisico. Estudió y dio clases
junto con Miguel Ángel Herrera en la Escuela Secundaria
y Preparatoria de la Ciudad de México
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