07 de agosto de 2020

¿Bailas conmigo? Cuerpo y cerebro en dueto

¿Bailas conmigo? Cuerpo y cerebro en dueto

29 de marzo de 2019, 14:58 Hrs.
Autor: - Agustín B. Ávila Casanueva   - Paula González-Rubio Garrido   - Omar Zamora Sánchez  
Imagen: Debora Rodríguez, Compañía de danza Fóramen M. Ballet

 

¿Por qué resulta irresistible movernos al escuchar nuestra música favorita?

Las evidencias apuntan a que, independientemente de la música en cuestión, moverse al ritmo de ésta es una capacidad innata y por ende reprimir esta tendencia es muy difícil. Sin embargo, para algunos seguir el ritmo puede resultar un desafío mayor. Para estos individuos se trata de una condición fisiológica más que una falta de habilidad. Para bailar necesitamos de la audición, el ritmo, el equilibrio, la propiocepción, el tacto, la vista, la mecanorrecepción, la kinestesia, y muchos otras cosas más. La manera en que todo esto se conecta en nuestro cerebro está empezando a ser dilucidada mediante distintos estudios científicos. La música, el canto y la danza tal vez hayan sido nuestros primeros intentos de una comunicación más compleja y abstracta, con funciones sociales que también han evolucionado. Así que, si durante el concierto de tu grupo favorito cantas y bailas con miles de personas y experimentes un placer indescriptible, la culpa es de tu cerebro y de miles de generaciones que evolucionaron antes de que estuvieras ahí.